Declaración del Comité Central del MLPD, 5 de marzo de 2026
El fascismo y la guerra causan una conflagración imperialista en Oriente Medio ¡Lucha contra el fascismo y el peligro de guerra mundial!
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El 28 de febrero, los países fascistas de EE.UU. e Israel iniciaron una guerra de agresión contra Irán. Por primera vez en el orden de posguerra, Estados Unidos intenta poner de rodillas a otro país imperialista mediante una guerra abierta. Su objetivo bélico es un cambio de régimen en Irán para instaurar un gobierno a su merced. Las principales partes beligerantes son todas fascistas, lo que se refleja en sus objetivos y métodos bélicos. La ejecución selectiva de miembros del gobierno de otros países sin ningún tipo de juicio o el cambio forzoso de régimen son métodos fascistas. ¡Esto incluye también las guerras de agresión sin ninguna legitimación por parte del propio parlamento o de las instituciones internacionales! El fascismo y la guerra actúan como mutuos aceleradores de incendios. Sin el fascismo, ni siquiera se podría librar una guerra así. Porque entonces ya no hay umbrales de inhibición. Los fascistas Trump y Netanyahu no se detienen ante ningún crimen de guerra. Ya ahora hay que partir de miles de muertos en Irán y los demás países afectados.
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El trasfondo de la guerra es la crisis abierta de la nueva organización de la producción internacional, que se agrava y profundiza a ojos vista. So pena de perecer los imperialistas libran una batalla de exterminio entre ellos por el dominio político, económico y militar del mundo. Trump y Netanyahu quieren hacer retroceder la influencia de los competidores imperialistas, Rusia y sobre todo China, y reorganizar la región bajo su supremacía. Los Estados Unidos intentan con uñas y dientes imponer su pretensión de hegemonía mundial. Esta guerra por la región rica en materias primas es una nueva cualidad de las contradicciones interimperialistas: Estados Unidos e Israel aceptan conscientemente una reacción bélica de China y Rusia. Al fin y al cabo, Irán es su aliado más estrecho en la región. Esto podría significar el comienzo de una Tercera Guerra Mundial.
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En Irán impera desde hace décadas un cruel régimen fascista de mulás. El hecho de que Irán combata a Estados Unidos no lo eleva al rango de fuerza antiimperialista. Al contrario: en los últimos años se ha convertido en una potencia neoimperialista que explota a su propia clase obrera, comete masacres en manifestaciones masivas e impone sus intereses mediante la exportación de capital, armas y petróleo, y milicias en el extranjero. Según el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, un país atacado en violación del derecho internacional público tiene derecho a defenderse también por medios militares. Esto no da ni mucho menos a Irán la legitimidad para atacar a numerosos países y, en absoluto, no solo a bases militares, sino también a la población civil. Para el régimen iraní, se trata de una cuestión de su existencia. Motivado por un fascismo fanático, apuesta por involucrar a más y más países en la guerra y provocar un caso de alianza de la OTAN según el artículo 5. Esto ocurre a sabiendas de que esta contradicción puede llevar a la división de la OTAN, ya que no todos sus miembros están dispuestos a apoyar tal caso de alianza.
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Cada vez más países se ven arrastrados a la guerra, al menos 15 países ya están involucrados y el número sigue aumentando. Toda la región está en llamas. También países imperialistas como Alemania, Gran Bretaña, Francia o Turquía se están posicionando en la región. ¿Qué pasará si, por ejemplo, Turquía o Gran Bretaña activan el caso de alianza de la OTAN? Israel inicia una ofensiva terrestre en el Líbano. Todo esto es extremadamente peligroso y tiene graves repercusiones globales: las consecuencias para el medio ambiente son dramáticas, al igual que para la ya de por sí agravada situación social de las masas. Los precios de la energía ya están aumentando en todo el mundo.
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Precisamente los fascistas Trump y Netanyahu se presentan como luchadores por la liberación del pueblo iraní. Pero la opción entre dos regímenes fascistas es como elegir entre la peste y el cólera. Los pueblos de Gaza, Afganistán, Kosovo o Irak saben muy bien qué libertad les han traído los imperialistas. La verdadera liberación solo puede ser conquistada por la clase obrera junto con las amplias masas, en Irán con una revolución antifascista-democrática con la perspectiva del verdadero socialismo.
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El actual derecho internacional público fue también una lección democrática de la Segunda Guerra Mundial. Prohíbe, con razón, las guerras preventivas y las intervenciones violentas en la integridad territorial de otros países. Este derecho internacional público, por mucho que se haya debilitado en las últimas décadas, según el canciller alemán Merz, ahora también debe ser relegado definitivamente a los libros de historia. Hay que defender el derecho a la autodeterminación de cada pueblo.
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Bajo el canciller Merz y sus partidarios entre los supermonopolios internacionales, Alemania se está convirtiendo a un ritmo aún más rápido que antes en un belicista especialmente agresivo en el mundo. “Estamos del mismo lado”, le dice aduladoramente a Donald Trump, poniendo las cosas patas arriba. Como si Israel y Estados Unidos fueran las víctimas atacadas. En lo que respecta al derecho internacional público, no quiere “dar lecciones” a nadie. Ya se está considerando la entrada en guerra por parte de Alemania con la bonita expresión de “medidas militares defensivas” para “destruir en su origen la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones”1. ¿Quiere Merz que el ejército alemán participe en ataques contra las instalaciones militares de Irán? ¡Con toda razón estudiantes de más de 140 ciudades salieron esta semana a las calles para manifestar que no están dispuestos a ir a la guerra por un gobierno así!
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Los sectores dominantes de Estados Unidos, Irán e Israel están en el punto de mira de las críticas de la clase obrera y las masas populares: La resistencia se está formando por millones, 30 millones de personas se manifestaron contra el genocidio de Israel contra los palestinos, cientos de miles contra las tropas ICE en Estados Unidos o contra los ataques a Rojava, y salieron a la calle contra la masacre perpetrada por el régimen iraní. Con una voluntad inquebrantable de resistencia, coraje y determinación hasta el desprecio por la muerte, desafiaron la política fascista. En Alemania, siete millones de personas participaron en dos años en manifestaciones contra el partido AfD y el peligro fascista. Por todo el globo se están desarrollando luchas contra el belicismo de sus gobiernos. Las luchas obreras se están reactivando. Los trabajadores portuarios del Mediterráneo llevaron a cabo una jornada internacional de huelga contra los envíos de armas. El imperialismo no es todopoderoso. A la larga, no se puede librar ninguna guerra contra las masas del mundo. La humanidad no está dispuesta a hundirse en una guerra mundial, la barbarie y el fascismo.
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Este desarrollo desestabiliza aceleradamente todo el sistema imperialista mundial. Por muy peligroso que sea todo esto, la clase dominante está cavando también su propia tumba. El resultado será, tarde o temprano, una revolucionarización de las masas por todo el globo. En todo el mundo se necesitan ahora partidos marxistas-leninistas templados, así como un frente bien organizado contra el fascismo, la guerra y la destrucción del medio ambiente. Un frente que supere la fragmentación, en el que la clase obrera asuma el papel de liderazgo, en el que se desarrolle una estrategia y táctica conjunta y que pueda convencer a las masas. La lucha por la libertad y la democracia de amplias capas sociales en Irán debe incluir la perspectiva del socialismo. Solo las sociedades socialistas pueden traer la paz duradera, la libertad, la democracia y la unidad entre el ser humano y la naturaleza, también en Oriente Medio y en todo el mundo. Los progresistas del mundo se ven desafiados a no enfrentarse entre sí ni dejarse deslumbrar por la demagogia de las diferentes potencias imperialistas, sino a levantar juntos la bandera de la solidaridad internacional. Para ello, es necesario en masas hacer exitosamente frente al modo de pensar pequeñoburgués-fascista y pequeñoburgués-anticomunista. ¡La labor de esclarecimiento y concienciación marxista-leninista es la baza ganadora!
El MLPD exige el cese inmediato de la guerra fascista contra Irán y las masas de Oriente Medio por parte de EE.UU. y el gobierno de Israel. ¡Alto a la brutal guerra, también la de Irán!
¡Lucha contra el fascismo en todo el mundo, que provoca estas guerras y las libra de manera antihumana!
¡Contra toda agresión imperialista!
¡Alto inmediato al suministro de armas y a la cooperación del gobierno alemán en esta guerra!
¡Ruptura de todas las relaciones diplomáticas con el Israel fascista-sionista y con Irán, y del afán de los monopolios alemanes de hacer negocios allá!
¡Apoyen y promuevan con todas sus fuerzas la unión de las masas populares del Kurdistán, Palestina, Irán y otros, para convertirse en una fuerza superior al imperialismo!
¡El fortalecimiento de la organización revolucionaria mundial ICOR y del Frente Único es aquí la dirección correcta!
¡El MLPD llama a apoyar las manifestaciones progresistas, a reforzar el trabajo de alianza para ello, a aprovechar las manifestaciones de los lunes y las marchas de Pascua contra el grave peligro de guerra mundial!
¡Por un día de lucha mundial del movimiento mundial por la paz!
¡Ni mulá ni sha!
¡Democracia, libertad y verdadero socialismo para los pueblos de Irán!
¡Proletarios de todos los países, uníos! ¡Proletarios de todos los países y oprimidos, uníos!
¡Adelante hacia los Estados socialistas unidos del mundo!
Más información y fechas de las manifestaciones: www.rf-news.de
- 1 Declaración conjunta del canciller Friedrich Merz (CDU), el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer, 28.2.26.